Abraham En Egipto (lech Lecha -2)

¿DEBERÍA HABER IDO ABRAHAM A EGIPTO?

La última vez comenzamos a discutir la porción de la Torá Lech Lecha –El llamado de Dios para Abraham y la extraordinaria obediencia de Abraham–. Sin embargo, como ya sabemos, justo después de este increíble acto sin reservas y de completa obediencia, justo después de que llegase a la Tierra, Abraham llega a Egipto para escapar de la hambruna. Humanamente hablando, era la cosa más natural y comprensible de hacer: Egipto tenía el río Nilo con su delta, por lo tanto, siempre era más fértil y siempre había más alimento que en la tierra de Canaán. Pero, ¿qué hay de la voluntad de Dios? ¿Debería haber ido Abraham a Egipto?

Personalmente no estoy segura de que este pequeño viaje fuese aprobado por el Señor, pero las escrituras no dicen nada al respecto. Es interesante que en Génesis 26:1-2 en una situación muy similar, Dios le dice muy explícitamente a Isaac que no vaya a Egipto: “Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré”. Luego en Génesis 46:2-3 Dios le dice explícitamente a Jacob que vaya a Egipto: “Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación”. En el caso de Abraham, sin embargo, Dios no dijo: “Ve”, y él no dijo: “No vayas”. Abraham tuvo su propia elección. No hay una palabra en la Escritura que indique si Dios aprobó o desaprobó tal decisión.

¿Quizá los textos judíos puedan ofrecer un poco más de luz en esto? Si regresamos a la tradición judía, encontraremos (como suele ser el caso) dos opiniones completamente diferentes (de hecho, opuestas). La primera dice que estaba correcto que Abraham fuera a Egipto –él debía proveer sustento a su familia–. La segunda manifiesta que él debía permanecer en la Tierra, de cualquier forma: aunque Dios no le dijese explícitamente “nunca te vayas” –Dios dijo: “ve a la Tierra”, y obedecer a Dios significaba permanecer en la Tierra–. Sí, había una gran hambruna en la Tierra, pero ¿quién dijo que una hambruna es una razón legítima para marcharse? Hoy en día la gente está enfrentando desafíos mucho más terribles en la Tierra. ¿No debía Abraham haber confiado en el Señor?

Estos dos puntos de vista están representados por dos de los mayores comentaristas judíos medievales, Rashi y Ramban. Fue Rashi quien dijo que lo que Abraham hizo estaba bien: ¿Qué esperabas de él?, había hambre en la Tierra y él tenía que alimentar a su familia. Y fue Ramban quien dijo: No, Dios le dijo que fuese a la Tierra, y aunque las circunstancias fuesen duras, él debía haber permanecido fiel a lo que Dios dijo.

¿Qué creen ustedes, –¿Abraham debería haber ido a Egipto o no? ¿Y por qué, después de todo, tenemos este episodio en la Torá?–

CUATRO NIVELES

Personalmente, todo este pasaje sobre Abraham yendo a Egipto en la segunda mitad de Génesis 12 es realmente precioso: de este episodio no solo aprendemos que el ser obedientes a Dios y mantenernos bajo Su voluntad no significa estar a salvo de dificultades, sino que extraemos muchas lecciones de las diferentes secciones de esta corta historia. Utilizaré este ejemplo para enseñarte, una vez más, cómo la técnica PARDES de la hermenéutica judía puede ser aplicada al texto de la Escritura. Algunos de mis lectores puede que recuerden que hace algún tiempo escribí sobre los niveles de PARDES, cuando analicé la historia del Diluvio usando esta técnica. Algunos lectores puede que hayan leído mi libro “Abraham had Two Sons ”, que está escrito de acuerdo con los niveles PARDES (para aquellos interesados en este libro, o en mis otros libros, aquí está el link de mi página: https://blog.israelbiblicalstudies.com/julia-blum/. ) Así pues, confío en que muchos de ustedes ya estén familiarizados con estos cuatro niveles. Los aplicaremos a nuestro texto aquí –pero antes, déjame explicarte qué representa PARDES para aquellos que no conocen su significado–.

En la exégesis judía, el método PARDES describe cuatro niveles diferentes de interpretación bíblica. El término PaRDeS es un acrónimo formado por las iniciales de estos cuatro niveles, que son:

Peshat (פְּשָׁט) – “llano” y “recto”: lo directo, significado literal de la Escritura;

Remez (רֶמֶז) – “indicio”: significado profundo y simbólico, yendo más allá del sentido literal;

Derash (דְּרַשׁ) – de la raíz hebrea “darash” que quiere decir “investigar” y “buscar”: el significado comparativo, el significado obtenido de un pasaje comparándolo con otros pasajes similares en la Escritura;

Sod (סוֹד) – “secreto”, “misterio”: significado de la Escritura revelado mediante inspiración o revelación.

LECCIONES VALIOSAS

Comenzaremos con PESHAT –la interpretación literal de este episodio–. Según su significado plano y literal, mucha gente estará de acuerdo en que esta historia no parece muy bonita –y esta es belleza de la Biblia, la cual nunca intenta embellecer ni blanquear a los personajes que describe–. Creo que esta es nuestra lección principal del nivel PESHAT: La Escritura no retrata a Abraham como un perfecto héroe de la fe, una especie de supermán espiritual. No solo se va a Egipto, sino que en Egipto, temiendo por su vida, hace algo que para nosotros es muy difícil de justificar o entender, y muchos menos imaginar a alguien haciendo esto: él presenta a su esposa como su hermana. “Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti”.[1] ¿Qué significa –“para que me vaya bien por causa tuya”?– Es importante la pregunta: ¿Esperaba una recompensa financiera, o estaba intentando simplemente salvar su vida? En el principio del capítulo 12 Abraham quiere y está dispuesto a dejar todo y a todos atrás para obedecer a Dios, aunque justo unos versículos después, este mismo hombre que se compromete en un acto de increíble coraje, parece entregarse en un acto de increíble cobardía.

Para mí, sin embargo, la fe y la obediencia de Abraham se vuelven más preciosas después de esta historia. Ahora sabemos, más allá de cualquier sombra de duda –y esto es lo que vemos claramente en el nivel PESHAT– que él no es un supermán, él tiene sus propias debilidades y temores, por naturaleza no es ni muy atrevido ni muy valiente. ¿Qué le hizo tan especial? Él tenía una fe única y maravillosa como la característica más fuerte de su personalidad, y a causa de esta fe, llegó a ser una persona admirable, haciendo cosas increíbles para el Señor –sin emplear sus emociones o temores como excusa–. ¿Cómo fue capaz de ser tan incondicional y totalmente obediente a Dios, incluso cuando la obediencia implicaba incertidumbre y riesgo para su propia vida, aún cuando amaba su propia vida y temía por ella mientras estaba en Egipto? Solo hay una posible explicación: su amor a Dios fue incluso más grande y mayor que el amor a su propia vida. Por eso Dios llamó a Abraham Su amigo –no hay mayor amor que este, que el dar su propia vida por sus amigos– y por esto se convirtió en padre de todos aquellos que aman a Dios más que a su propia vida.  

 

Continuará…

[1] Génesis 12:13

About the author

Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

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