Shavuót

Mis queridos lectores, aunque todavía nos encontramos en medio de nuestra discusión sobre la alegoría de Pablo, tendríamos que detener esta discusión por una semana. Tengo que decir unas palabras sobre la Fiesta de Shavuót que estaremos celebrando en unos días. Terminaremos nuestra discusión en el próximo artículo. Volveremos al libro de Hechos después de eso.

Shavuót en la Torá

Shavuót, la Fiesta de las Semanas, es una de las tres festividades bíblicas de peregrinación. Esta es la única fiesta bíblica que no tiene una fecha específica: la Torá vincula su fecha directamente con la de Pésaj. La palabra Shavuót significa «semanas» y la festividad de Shavuót marca la finalización del período de conteo de siete semanas entre Pésaj y Shavuót.

15 «Y contarán para ustedes desde el día después de shabát, desde el día en que trajeron la gavilla de la ofrenda mecida: siete shabatót serán cumplidos. 16 Cuenta cincuenta días hasta el día siguiente al séptimo shabát; entonces ofrecerán una ofrenda de cereal nuevo al Señor».[1]

Como acabas de leer, la Torá prescribe la cuenta de siete semanas «después de shabát». Dado que los versículos anteriores de este capítulo de Levítico hablan de las fiestas de Pésaj: la Pascua, los Panes sin Levadura y las Primicias, entendemos que el conteo comienza a partir de algún shabát durante la Pascua. Sin embargo, no se especifica exactamente a cuál shabát se hace referencia, por lo tanto, a lo largo de la historia se han sugerido y celebrado diferentes interpretaciones y, en consecuencia, diferentes fechas para Shavuót. Hubo grupos que entendieron que «el día después de shabát se refería al «mañana”» del primer día de Pésaj (este uso es confirmado por la Septuaginta, Josefo y Filón). Sin embargo, hubo otros grupos del período del Segundo Templo que lo entendieron de manera diferente: por ejemplo, la comunidad de Qumrán entendió que la alusión era al primer shabát después de Pésaj.

Hoy Shavuót se celebra el 6 de Siván, cincuenta días después del segundo día de Pésaj. Es una de las tres principales fiestas anuales del calendario bíblico. Las lecturas de la sinagoga para esta festividad incluyen Éxodo 19-20: el ascenso de Moshé al Monte Sinaí y los Diez Mandamientos. ¿Por qué?

La revelación: perspectiva judía

Ya he escrito sobre esto varias veces, pero estoy segura que todavía hay muchos cristianos que no son conscientes de que en la tradición judía Shavuót llegó a entenderse como la conmemoración de la entrega de la Torá a Moisés en el Monte Sinaí. Aunque no hay una referencia explícita sobre eso en la Torá, en Éxodo 19:1 leemos que los israelitas llegaron al pie del monte Sinaí «en el tercer mes». El tercer mes después del éxodo es Siván; dado que este también era el mes de Shavuót, los rabinos dedujeron que Dios entregó la Torá en Shavuót. Por lo tanto, en la tradición judía, Shavuót llegó a entenderse como una conmemoración de la entrega de la Torá a Moisés —Jág Matán Torá— חג מתן תורה. Las primeras referencias a esta reinterpretación datan de los siglos II y III d.C. La palabra Shavuót, שבועות. se convirtió en una prueba más ya que también puede leerse como «juramentos»: ese día, Dios juró fidelidad eterna a Israel, e Israel se convirtió en el pueblo de Dios. Hoy en día se acepta ampliamente que la Torá fue entregada por Dios al pueblo judío en Shavuót. En este sentido, cada año, en la festividad de Shavuót, el pueblo judío se ve a sí mismo renovando esta experiencia, renovando nuestra aceptación de la Torá.

En el calendario judío cada festival está asociado con un evento histórico importante y un tema religioso importante. El tema de Pésaj, que celebra el éxodo de Egipto, es la creación —la creación del pueblo judío—. El tema de Shavuót es la revelación. El tema de Sucót, asociado a los cuarenta años de peregrinaje culminados con la entrada a la tierra prometida, es la redención. Estos tres temas principales —creación, revelación y redención— son muy importantes y están presentes en diferentes aspectos de la vida judía, pero son más evidentes en las tres fiestas bíblicas.

La revelación: perspectiva cristiana

Probablemente sepas que Shavuót y Pentecostés son dos nombres diferentes del mismo festival. La Biblia dice: «cuenta cincuenta días», por lo que, en el Nuevo Testamento, el nombre de la festividad suele traducirse como «Pentecostés». Por lo tanto, es en el contexto de Shavuót que deben verse los eventos de los dos primeros capítulos del libro de Hechos. Por ejemplo, cuando en Hechos 1:4 Jesús ordenó a sus discípulos que no «se fueran de Jerusalén», entenderíamos mejor este mandato si recordáramos que Shavuót es una de las tres festividades bíblicas de peregrinación en las que se suponía que todos los varones judíos debían estar en Jerusalén.

Leemos en Hechos 2 que, «cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como el ruido de un viento violento, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados. 3 Aparecieron entre ellos lenguas repartidas, como de fuego y una lengua se posó sobre cada uno de ellos».

Ciertamente no fue una coincidencia que el descenso del Espíritu se describa el día de Pentecostés: para el siglo I, Shavuót ya estaba asociado con la entrega de la Torá a Moisés en el Monte Sinaí, por lo tanto, Lucas describe consciente e intencionalmente los eventos de Hechos 2 en términos de un «segundo Sinaí». Podemos ver todos estos paralelos hermosos y profundos entre Dios dando su Palabra y Dios dando su Espíritu. El «ruido como de un viento violento» en Hechos 2 ciertamente hace eco del trueno de Éxodo 20:18, y el fuego de Hechos es paralelo al fuego de Éxodo. En el Midrásh Éxodo Rabá, tenemos este comentario sobre Éxodo 20: «Una voz se dividió en siete y se dividieron en setenta idiomas».[1] Hillary Le Cornu y Joseph Shulam citan una oración aún más sorprendente de un Midrásh: «Salió la voz y se dividió en siete voces y de siete voces en setenta lenguas para que todas las naciones oyeran. Y cada nación escuchó la voz en su propia lengua y se asombró».[2] ¿No suena eso casi como una cita del libro de Hechos: «Y cuando ocurrió este sonido, la multitud se juntó y se confundió, porque cada uno los oyó hablar en su propio idioma. Entonces todos quedaron asombrados». En ambas ocasiones, Shavuót se convierte en el día en que se abre el cielo y Dios mismo reclama a su pueblo. El mandato de Jesús a los Apóstoles de esperar en Jerusalén también podría entenderse como un indicio de que, así como su Palabra fue dada en Shavuót, su Espíritu también será dado en Shavuót.

La revelación: El ¡Mesías Oculto!

Ya sabemos que la revelación es el tema principal de Shavuót, tanto en la tradición judía como en la cristiana. Sin embargo, no muchos están al tanto de otra revelación que sucedió ese día. Aquellos de mis lectores que leyeron mi libro sobre el Mesías Oculto, saben que es aquí, en el segundo capítulo del libro de Hechos, donde por primera vez se revela públicamente el estatus mesiánico de Jesús. El contraste con su ocultamiento en los Evangelios es drástico. Ninguna palabra puede describir mejor este cambio abrupto en la atmósfera del Evangelio de Lucas a los Hechos que el versículo del mismo Lucas: «Lo que haz hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas». En contraste con el secreto oculto/solo revelado «en el oído» sobre la identidad mesiánica de Jesús en el Evangelio, aquí en Hechos 2, en el día de Pentecostés, escuchamos una proclamación abierta de su mesianismo por primera vez. En su primer discurso público, Pedro proclama en voz alta (casi literalmente «en las azoteas») que Jesús de Nazaret es el Mesías: «Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Cristo». El conocimiento secreto y esotérico del Evangelio se convierte de repente en un mensaje ampliamente difundido en Hechos; el secreto del mesianismo de Jesús se revela ¡y esta revelación sucede en Shavuót!

[1] Éxodo Rabá, 28:6.

[2] Hillary Le Cornu, Joseph Shulam, The Jewish Roots of Acts, Netivyah Bible Instructions Ministry, 2003, p.55.

 

¡JÁG SAMÉAJ, QUERIDOS AMIGOS! ¡FELIZ SHAVUÓT Y FELIZ PENTECOSTÉS! ¡LES DESEO LAS BENDICIONES DEL CIELO DURANTE ESTAS FIESTAS Y TODO EL AÑO! Como ya sabes, siempre bendigo a mis lectores con regalos en las fiestas bíblicas; por eso hoy quisiera bendecirte también: a partir de mañana viernes 03/06/2022 y hasta el lunes 06/06/2022 puedes descargar mi libro: «The Bible Stories You Did Not Know: In The Beginning». Para reclamar tu regalo, haz clic aquí.

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About the author

Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

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