Carta A La Iglesia De Filadelfia (ap. 3: 7-8)

7 “Y al mensajero  de la asamblea en Filadelfia escribe:

Filadelfia estaba en la parte baja de una colina y aún así fácilmente de defender, a los pies del Monte Tmolo, dominando el extenso y fértil territorio del Rio Hermus. La ciudad estaba localizada a unos 45 km al este de Esmirna, 15 km al  sureste de Sardis y 20 km al noroeste de Laodicea. Según se dice, originalmente fue fundada por el rey Atalus II Filadelfus de Pérgamo en 189 A.C. Aunque otra reseña dice que fue fundada por Ptolomeo Filadelfus (Theocr. XVII.88). Junto con Sardis, Pérgamo, Éfeso y Esmirna, Filadelfia era una parte de la provincia romana de Lidia.

Fue establecida con el propósito expreso de llegar a ser un asentamiento del helenismo (la cultura y el lenguaje griego). Este asentamiento estaba ideado para impactar en las provincias de Lidia y Frigia, estableciendo una nueva frontera para mejorar la región (helenización). Podemos ver que la ciudad tuvo éxito en su misión porque el 19 C.E los lidios conversaban completamente en griego y según los antiguos informes, habían olvidado su idioma ancestral por completo. La propagación de la cultura griega en la ciudad de Filadelfia llegó en forma pacífica y extremadamente exitosa. Desde luego, la frontera helenística fue un éxito histórico.

A causa de su tierra fértil y por causa de otros factores, ésta área fue conocida en todo el Imperio por sus exportaciones de excelentes vinos. Sin embargo en el 17 C.E un fuerte terremoto sacudió seriamente casi todas las ciudades del Asia Menor, (Tac ‘Ann’ ii.47) Filadelfia también fue muy perjudicada. Durante muchos años después del terremoto, los habitantes sintieron suaves temblores de tierra. Strabo escribió, “Filadelfia no tiene murallas fiables, diariamente  en una dirección u otra se tambalean y caen”. Él estaba asombrado de que la ciudad fuese establecida en tal lugar y se cuestionaba la salud de sus habitantes que retornaban una y otra vez a repoblarla. Especialmente después del 17 C.E la vida en Filadelfia se caracterizó por una atmósfera de constante inseguridad. La mayoría de la población vivía a las afueras de la ciudad en cabañas. La gente tenía miedo incluso de caminar por las calles por si morían aplastados por la caída de los escombros. Aquellos que se atrevían a vivir en la ciudad eran considerados unos locos. Se pasaban el tiempo apuntalando los tambaleantes edificios y frecuentemente tenían que salir huyendo a espacios abiertos para más seguridad. Aquellos días nunca fueron completamente olvidados en Filadelfia y los residentes, inconscientemente esperaban nuevos temblores de tierra, listos a escapar por sus vidas hacia espacios abiertos fuera de la ciudad.

Cuando el terremoto del 17 C.E devastó la ciudad, el emperador Tiberio fue tan generoso con Filadelfia como lo fue con Sardis. En gratitud, el consejo de la ciudad cambió el nombre por Neocesarea (la nueva ciudad del César). Después, en tiempos del emperador Vespasiano, Filadelfia volvió a cambiar el nombre por el de Flavia. Esto fue para reflejar la conexión entre ellos y el nombre de la nueva familia del emperador (Flavius). Sin embargo, con el tiempo, la ciudad volvió a ser conocida por su nombre original: Filadelfia.

Poca cosa se sabe sobre la comunidad judía de Filadelfia. Lo único que quizá sería significativo es que no era muy diferente de la comunidad judía de Esmirna, de la cual sabemos poca cosa más. Estas son las dos congregaciones (Esmirna y Filadelfia) a quienes Jesús les habla confirmando su verdadera identidad, rechaza las pretensiones de sus perseguidores no-judíos, y acusa a aquellos que actuaban como si fueran judíos de origen. (Ap. 2:9b; 3:9) Hablaremos sobre esto más adelante. Lo que es muy interesante es que solo estas dos congregaciones de la lista de siete, reciben todo elogio y no crítica. En la forma en que se dirige a ellos, Jesús también menciona a la asamblea de Satán que hay bajo la identidad judeo-judía. Por eso, exploremos el mensaje del Sumo Sacerdote del Tabernáculo Celestial que la ciudad de Filadelfia había olvidado.

El que es Santo, el que es verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, cierra y ninguno abre, dice esto:

Cristo se describe a sí mismo como Santo, o como el que es completamente verdadero. Deberíamos ver esta descripción a la luz de la referencia clave tal como el rey David haría, como el que abre y cierra de tal forma que nadie más pudiera hacer lo contrario. En Isaías 22 leemos de Sebna (22:15) que está al frente de una casa y aún así el Señor ha planeado destituir (22:18-19). En lugar de Sebna el impostor, el Señor Dios de Israel dice que nombrará a su siervo Eliaquim el hijo de Hilcías. Leemos en Isa. 22:20-23: “En aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim, hijo de Hilcías. Lo vestiré con tus vestiduras, lo ceñiré con tu talabarte y entregaré en sus manos tu autoridad; y él será un padre para el morador de Jerusalén y para la casa de Judá. Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro: él abrirá y nadie cerrará, cerrará y nadie abrirá. Lo hincaré como un clavo en lugar firme y será motivo de honra para la casa de su padre”. Jesucristo manifiesta aquí que el último cumplimiento de las palabras de Dios sobre Eliaquim se encuentra realizado en el mismo Cristo. Él es el único que es santo y verdadero, Él es el que tiene las llaves de la casa de David sobre sus hombros. Su autoridad para abrir y cerrar es firme y fundamental.

8 ‘Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre.

Una vez que Cristo dejó claro que Él guarda una información severa de la vida de la congregación en Filadelfia, procede a decir que utilizando la llave de David, Él abrirá la puerta  para ellos y que nadie sería capaz de cerrarla.

En Hechos 15 leemos sobre un debate apostólico judío relacionado con las costumbres de la forma de vida israelita, que debían permanecer observando los antiguos seguidores paganos del Cristo judío. Después de una extensa discusión, Jacobo, hermano de Jesús, dispone lo siguiente: “Varones hermanos, oídme. Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: Después de esto volveré y reedificaré el Tabernáculo de David, que está caído; y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar, para que el resto de los hombres busquen al Señor, y los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre, dice el Señor que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos” (Hechos 15: 13-18).

La conversión de los paganos romanos al Dios de Israel, de acuerdo con Hechos 15, constituye nada menos que la reconstrucción de la tienda de David como la casa de Dios para todas las naciones. La cita anterior de Hechos 15 es tomada directamente de Amós 9:11, pero en Isaías 16:5 otro texto nos da la misma idea en que refiere a la tienda de David. Leemos: “Y se dispondrá un trono en misericordia; y sobre él se sentará firmemente, en el Tabernáculo de David, quien juzgue y busque el juicio, y apresure la justicia”. En otras palabras, los profetas de la antigüedad imaginaron un tiempo en el futuro cuando la casa de David (tienda de David) se fusionaría con la casa de Dios y sería abierta a todas las naciones de la Tierra. El último siervo davídico de Dios gobernará sobre ellos con justicia y rectitud. Dibujando esta conexión: Jesús, por lo tanto, confirma que este tiempo ha llegado – Él abrirá la puerta para la congregación de Filadelfia que nadie podrá cerrar –  será la puerta de bienvenida para los gentiles seguidores del Cristo judío en la tienda de David. El testimonio de ellos es poderoso: aunque tienen poca fuerza, han guardado las palabras de Cristo y a pesar de las increíbles presiones no han negado el nombre de Cristo. Escuchar esto de la boca del mismísimo Rey de reyes y Señor de señores, es un gozo que no puede ser descrito.

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Dr. Eli Lizorkin-EyzenbergTo secure your spot in our new course “The Jewish Background of New Testament” - CLICK HERE NOW

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  1. ricardo rivera

    Excelente comentario bíblico, es de mucha valía para nuestras. saludos, Dios le bendiga Doctor Elí.

  2. abraham maestre bravo

    MUCHAS GRACIAS POR ESTAS ENSEÑANZAS. SHALOM

  3. Bernardino Payano

    excelente experiencia bilblica, tremenda reflexion

  4. salvador Marín Zapata

    Muchas gracias, estimado Dr. Elí, por este comentario que nos viene a comprender más la Palabra de Dios en el Nuevo Testamento

  5. hernancortesdangond

    Si Apocalipsis (3:7,8) es una visión de ángel de su autógrafo ¿cómo anota que Jesús, confirma que el tiempo ha llegado, que abrirá la puerta para la congregación de Filadelfia que nadie podrá cerrar, puerta de bienvenida para los gentiles seguidores del mismo Cristo judío en la tienda de David?

    1. Eric de Jesús Rodríguez Mendoza

      BS”D

      Shalom Hernán.
      Gracias por participar.
      Lo siento, no entiendo muy bien la idea central de tu pregunta, podrías reformularla por favor?

  6. Ivan Villalobos

    Saludos,… realmente agradezco esta pagina y esta informacion enviada,..Muy satisfecho y espero tener el privilegio de seguir recibiendo mas informacion (valiosa) de ustedes,…GRACIAS!,.. Hasem los guarde!!! Ivan Villalobos.

  7. JAIRO ESTEVEZ-BRETON G,

    GRACIAS POR ESTA PALABRA TAN CLARA Y CONSTRUCTIVA. ABRAZOS

  8. GREGORIO MIGUEL SANCHO

    MUY INTERESANTE NO CONOCÍ
    A ESTE RELATO SOBRE FILADELFIA.
    ¿QUE TIENEN QUE VER LA FILADELFIA USA, CON LA ANTIGUA FILADELFIA?GREGORIOMIGUELSANCHO

  9. Gabriel Patchen Salmeron

    es preciosa la informacion DIOS lo bendiga en gran manera

  10. Daniel Delgado Leon

    Si como seguidor de Cristo tengo el privilegio de aprender todas si todas las enseñanzas que el Altísimo tiene para su pueblo ,si si yo quiero. Amen

    1. JAIRO ESTEVEZ-BRETON G,

      GRACIAS.MUY CORTO EL MENSAJE PERO DE BENDICION