Reflexiones De JanucÁ Para Navidad

Este año, Navidad y Janucá caen en la misma fecha –es tan solo la cuarta vez que sucede en 100 años–. Aunque siempre son cercanas en las fechas, creo que este año es una ocasión que requiere reflexiones especiales. De aquí el nombre de este post: Reflexiones de Janucá para Navidad.

 

La Festividad de las Luces

Para mucha gente en la diáspora –tanto judíos como gentiles que guardan esta celebración– Janucá trata de “dreidels” y “latkes” (trompos y tortadas). Sin embargo, si sucede que estás en Israel durante Janucá, ve a una guardería infantil o a una escuela de primaria. Te quedarás sorprendido igual que me sucedió a mí hace algunos años, todo son luces y más luces. Muchas celebraciones de Janucá comienzan con una oscuridad completa, entonces la luz de una vela –la primera vela de Janucá– rompe la oscuridad, y luego, –más velas y más luces–. ¡Es muy bonito e impresionante! Uno de los cantos más conocidos durante Janucá es el llamado: BANU CHOSHECH LEGARESH –“VENIMOS A ELIMINAR LA OSCURIDAD”– y esto es verdaderamente una sensación sobrecogedora que uno tiene durante estas celebraciones: La luz vino para vencer la oscuridad.

En este sentido, uno no puede perder la conexión entre Janucá y Navidad. No creo que Yeshua naciera el 25 de diciembre (mira el artículo aquí, en este blog: “¿Cuándo fue la Noche de Paz?”)  pero en cierto sentido, eso no importa. Para millones de creyentes, Navidad es la celebración de la Luz verdadera viniendo a este mundo. Una cosa que a mí me parece absolutamente sorprendente de la Navidad, es el hecho de que ocurre en la época más oscura del año (al menos en el Hemisferio Norte). Es tan simbólico y hermoso: En la hora más oscura del mundo, llega la luz. Y lo mismo es cierto respecto a Janucá: BANU CHOSHECKCH LEGARESH –La Luz viene al mundo y la oscuridad no puede vencerla–.

 

Jesús celebró Janucá

Leemos en el Evangelio de Juan: Y era la festividad de la Dedicación en Jerusalén y era invierno. Y Jesús caminaba por el Templo, en el porche de Salomón. ¿Cuál es esta “Fiesta de la Dedicación en invierno”? No está mencionada en Levítico 23 donde todas las fiestas bíblicas y sus prácticas están ordenadas. Por lo tanto, ¿qué celebraba Jesús en el Templo?

Desde luego, Juan se refiere a Janucá (el hebreo para dedicación: חֲנוּכָּה ). La historia de Janucá está guardada en los libros de los Macabeos. Sin embargo estos libros no forman parte del Tanaj (Biblia hebrea), y por lo tanto, sorprendentemente, encontramos en la Biblia la más clara mención de Janucá en el Nuevo Testamento. No solo Yeshua celebró Janucá, sino que lo observó en el Templo mismo que había sido rededicado por los macabeos justo unas cuantas generaciones antes. Para que se entienda mejor, regresemos a la historia.

 

Historia de Janucá

Janucá conmemora la rededicación del Templo de Jerusalén en el tiempo de la revuelta de los macabeos contra el Imperio seléucida. Sucedió en Siglo II A.C –periodo intertestamental– por eso Janucá no está mencionado en el Tanaj. El pueblo vivía bajo la opresión del Rey Antíoco IV y las prácticas helenísticas paganas. La dinastía siria reinante de los seléucidas requería una completa asimilación en todos los aspectos de la vida: lenguaje, artes, estilo de vida –todo tenía que ser de acuerdo con la forma de vida griega–. Antíoco promulgó una serie de duros decretos contra los judíos. El culto judío fue prohibido; los rollos de la Ley fueron confiscados y quemados; el reposo del Sabbat, la circuncisión y las leyes cotidianas fueron prohibidas bajo pena de muerte. En el 164 A.C, Antíoco incluso profanó el Templo: el altar, los utensilios, el Menorá de oro, todo fue mancillado.

Los hombres de Antíoco fueron de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo forzando a los habitantes para que adorasen a los dioses paganos. Un día llegaron a la villa de Modiin donde vivía el anciano sacerdote Mattityahu. Allí construyeron un altar y ordenaron que Mattityahu ofreciera sacrificio a los dioses griegos. Mattityahu les respondió: “Mis hijos y yo y mis hermanos permaneceremos leales al mandato que Di-s dio a nuestros padres”. Después de esto, Mattityahu huyó abandonando la villa de Modiin, junto con sus hijos, hacia las montañas de Judea y todos los judíos leales y valientes se unieron a ellos. Así comenzó la revuelta. Después de la muerte de Mattityahu, su hijo Judá fue el líder. Judá, a quien llamaban “Macabeo” –una palabra compuesta con las iniciales de cuatro palabras hebreas– Mi Kamocha Ba’eilim Hashem, “¿Quién es como tú, Oh Di-s?” y por eso se llama La Revuelta Macabea. Realmente los macabeos no tenían absolutamente ninguna opción de ganar. El ejército sirio estaba formado por más de 40.000 hombres –era otro escenario de David vs. Goliat– pero como en la historia de David, Dios obró un milagro, y después de una serie de batallas, se ganó la guerra.

Cuando los macabeos, milagrosamente, recapturaron el Templo, tuvieron que limpiarlo y restaurarlo. Entraron en el Templo y quitaron todos los ídolos que los sirios habían puesto. Necesitaban encender el Menorá, tal como estaba ordenado en la Torá: Traed aceite puro prensado de oliva para encender la luz, para que la lámpara arda continuamente.[1] Sin embargo, según el Talmud, solo encontraron una sola jarra con aceite puro, y no había lo suficiente para que durase más de un día. Dando un salto de fe, ellos encendieron el Menorá, y por milagro de Dios, continuó ardiendo durante ocho días, hasta que consiguieron de nuevo aceite puro. En memoria de esto, Janucá se estableció como fiesta de ocho días. Cada día, un brazo nuevo es añadido de los nueve que tiene la Januquiá, se enciende con el shamash (vela de ayuda) que está colocada en el brazo central.

 

La Luz Brilla en la Oscuridad

Esta es la historia tradicional –pero hay algo más a tener en cuenta–. No toda la gente sabe que los macabeos no ganaron su independencia cuando proclamaron la Festividad de Janucá. Antíoco todavía era su gobernante y las tropas sirias todavía ocupaban Eretz Yisrael e incluso la mayor parte de Jerusalén. La luz de la primera Janucá realmente brilló en medio de la oscuridad.

Esto nos recuerda las palabras de Juan respecto a Yeshua: La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.[2] La Luz de Yeshua también vino en un tiempo de oscuridad y opresión extranjera; la mano de Roma era opresiva sobre Israel, la nación a duras penas podía soportar el yugo de la opresión. No es de extrañar que todos esperaran un libertador –ansiaban y creían en que las pisadas de este libertador ya se habían escuchado–. En los Evangelios vemos una y otra vez esta discrepancia entre las expectativas y las esperanzas de la gente, y la misión real de Yeshua –aquella “luz celestial” a la que Juan se refiere–. En este sentido, la luz de Janucá, brillando en la oscuridad, reflejaba proféticamente la luz del Mesías.

Así pues podríamos decir que ambas celebraciones, Janucá y Navidad, enfocan al mismo Mesías, pero desde dos perspectivas diferentes: Janucá profetiza Su Luz antes de que Él llegue; Navidad celebra Su Luz después de Su llegada. Son lados opuestos de Su venida –como los dos olivos a cada lado del Menorá en la visión de Zacarías y que se lee en las sinagogas, en el Sabbat de Janucá:

 

“Miro, y hay un candelabro de oro macizo con un recipiente sobre él, y sus siete lámparas encima del candelabro, siete tubos para las lámparas que estaban encima de él; Y junto a él dos olivos, el uno a la derecha y el otro a la izquierda de él”.Así pues, respondí al ángel que hablaba conmigo, diciendo: ¿Qué es eso, Señor mío?

Y el ángel que hablaba conmigo respondió y me dijo:

‘No con espada ni con fuerza, sino con mi Espíritu,’
ha dicho el Señor de los Ejércitos.[3]

He terminado de escribir este post justo cuando vi un sorprendente artículo: “Moneda extraña del tiempo del Rey Antíoco ha sido descubierta en Jerusalén”.

Lee sobre esto en “pieza de la historia que trae relatos de Janucá al día de hoy”:

http://nr.news-republic.com/Web/ArticleWeb.aspx?regionid=1&articleid=80616800

 

¡Feliz Navidad y Feliz Janucá a todos mis magníficos lectores!

¡Que sus corazones y hogares sean llenos de su luz!

 

[1] Éxodo 27:20

[2] Juan 1:5

[3] Zacarías 4:2-6

About the author

Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

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Deja un comentario

  1. yolanda de monteza

    Yolanda Muy ilustrativo y edificante.

  2. Rodolfo

    EXCELENTE…

  3. Benjamín

    Realmente Julia, no se porque tengo que inmiscuir paganismo con las fiestas para nuestro Yahweh, si realmente conozco a Yeshua y de su historia tan grande. Unicamente diria celebremos Janucá.

  4. María de los Angeles Flores Baltazar

    Muchísimas gracias por esta ilustración muy completa del significado de esta celebración y que como dice ahí no importa que día nació Jesús lo importante es que vino a este mundo a traer la luz de la verdad y justicia para los más necesitados.

  5. Iris Munizaga

    Agradezco infinitamente en las exposiciones, la claridad de los contenidos históricos tan importantes.
    Shalom

    Iris

  6. victor m. marrero

    Gracias. Que hachem te siga bendiciendo en la enseñanza y te revele sus misterios de la palabra.

  7. Carlos Alberto Cueto Salinas

    Estimada profesora: cada dia creo que las cosas no pasan por accidente y su articulo lo viene a confirmar: efectivamente me percate que ambas fiestas coincidian este año y para uno que es de la tradición cristiana, la fiesta judia de Januca le es distante, sin embargo su articulo y la “coincidencia de ambas fechas”, ademas del sentido de las dos me ratifican que si bien Jesus, el Cristo, y sus apostoles fueron, historicamente, del todo judios, su mensaje es aquel en el cual creemos y tratamos de seguir: hay un Padre Eterno, quien envio a su Hijo, Jesucristo, con un mensaje de Amor y Misericordia para todos, judios y gentiles y que el cambio verdadero es espiritual y no politico-social o terrenal, de nuevo gracias estimada profesora y para usted una feliz Januca.

  8. MARIO ALBERTO TELLO GARCIA

    SE ME PASABA QUE EL ANTERIOR MENSAJE MENSIONANDO ESPECIFICAMENTE A JULIA FUE POR SU POST REFLEXIONES DE JANUCÁ PARA NAVIDAD

  9. MARIO ALBERTO TELLO GARCIA

    PARA JULIA BLUM Y TODO EL EQUIPO LES MANDO UN CORDIAL SALUDO DESDE SALTILLO, COAHUILA ESTA BONITA CIUDAD AL NORTE DE MÉXICO Y TAMBIÉN DESEARLES FELICITACIONES POR EL SITIO DE INTERNET QUE NOS PROPORCIONAN CON UN ACERVO ESPIRITUAL IMPRESIONANTE, GRACIAS, Y NO PODIA OLVIDAR LA EXCELENTE PAGINA NUEVA QUE TAN AMABLEMENTE NOS PROPORCIONAN, EN VERDAD GRACIAS DE TODO CORAZON… AMENTISIMO, AMÉN…

  10. Ramón Cornavaca

    Me gustó mucho el artículo. Muchas gracias por compartirlo!

  11. Norma Cavero León

    Muchas gracias por éste informe, la luz ilumuno mi mente se me aclararon muchas dudas. Infinitas graciad SHALOM.

  12. Manuel

    Bueno e informativo este artículo. Sin embargo, es bueno notar que Juan no dice que Jesús celebrara u observara el Janucá, sino que caminaba por el templo. Hay una gran diferencia entre decir que Jesús caminaba y llevar esto hasta decir que celebraba. Eso es extrapolar demasiado el pasaje. De todas maneras, gracias por la información sobre la fiesta.