Descifrando El Nuevo Testamento: La Última Cena (2)

La última vez comenzamos a comentar sobre la última cena. Revisamos el enfoque tradicional: Jesús fue crucificado un viernes y la última cena fue en efecto la comida de Pascua (Seder) que tuvo lugar el jueves por la noche. Hicimos algunas preguntas ligadas con este enfoque tradicional —y hoy intentaremos responder a esas preguntas—. Entonces, comentaremos los escenarios alternativos.

Esto es lo que David Baron escribe: «La expresión “tres días y tres noches” es un lenguaje del Antiguo Testamento introducido en el Nuevo Testamento, y no quiere decir necesariamente, tres días completos y tres noches completas, pero así en números redondos, es un periodo de alrededor de tres días[1]. En el caso de Jonás, continúa diciendo Baron, no tenemos forma de saber cuánto tiempo estuvo dentro del vientre del pez. Sin embargo, puede ser comprobado por otros escritos: por ejemplo, en el libro de Ester leemos que Ester le dice a Mardoqueo: “Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente… Aconteció que al tercer día entró enfrente del aposento del Rey Asuero”»[2]. A este argumento, él añade: «Debo señalar también el hecho de que los judíos que escucharon al Señor usando esta expresión, no entendieron literalmente lo que significaba “tres días y tres noches” porque después de la crucifixión fueron a Pilato diciendo: “Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: ‘Después de tres días resucitaré’. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día”»[3]. Así pues, vemos que a través del Antiguo y el Nuevo Testamento, parte de un día se cuenta como un día completo. Por eso, concluye Baron: «Se puede decir que Jesús estuvo en la tumba “tres días y tres noches”: viernes, al cual legalmente le pertenecería la noche de lo que llamaríamos jueves; sábado, que consistiría en la noche del viernes y el día del sábado; y el domingo al cual pertenecería la noche del sábado y el amanecer del mismo domingo»[4].

Debo admitir que los argumentos de Baron me suenan bastante convincentes, sin embargo, si todavía no está convencido, voy a presentarle aquí un escenario alternativo. Personalmente creo que corresponde a los eventos reales —pero una vez más—, quiero enfatizar que no poseo las respuestas finales, nadie puede estar seguro al 100% sobre cómo y cuándo tuvieron lugar estos eventos. Más aún, aunque comparta algunos puntos de vista hebreos, todavía le recuerdo que siempre existe una posibilidad de que nos perdamos algo. «Las cosas secretas pertenecen a Dios»[5]. Para mí es importante enfatizar que no debemos tropezar con esta historia. Hay varios escenarios plausibles que presentan los días finales de Jesús.

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Personalmente, no creo que fuese una comida tradicional de Pascua. ¿Por qué? Leemos en la Mishná:

«Un cordero pascual no es válido si fue sacrificado por aquellos que no lo comerán…»[6].

El cordero pascual se debía comer durante la comida de Pascua. Comer el sacrificio pascual era la parte principal del Seder, y por lo tanto, la comida que ocurrió ANTES del sacrificio. Por definición, no podía haber sido Seder.

Sin embargo, si no fue Seder, ¿qué fue? ¿Cuál era la naturaleza de esa comida? Antes de comenzar realmente nuestro comentario, déjeme compartir algunas citas adicionales de la Mishná, del mismo tratado Pesajim:

«…Los sabios dicen que en Judá trabajarían el día anterior a Pesaj hasta el mediodía, mientras que en Galilea no trabajaron del todo. En cuanto a la noche:

[anterior]

Bet Shammai lo prohíbe mientras que Bet Hillel lo permite hasta el amanecer»[7].

Donde es costumbre trabajar hasta el mediodía del día anterior a la Pascua, las personas pueden trabajar; en cambio, donde no es costumbre, las personas no pueden hacerlo…[8].

Vemos que habían diferentes fiestas tradicionales en diversos lugares. Como sabemos, Jesús y sus discípulos eran galileos, por lo tanto, habrían guardado las tradiciones galileas. Habían diversas diferencias entre las prácticas de la Pascua en Judea y Galilea, pero la más importante era el ayuno —el ayuno del primogénito—, en recuerdo a los primogénitos israelitas que fueron salvados de la muerte (por eso leemos en la Mishná que «no trabajaron en Galilea» el día de Pascua). El ayuno tuvo lugar el 14 de Nisan, el día de Pascua[9].  

En hebreo, la última comida antes del ayuno se llama seuda mafseket. (Si ha estado en Israel para Yom Kippur, sabrá que la seuda mafseket, la última comida antes de Yom Kippur, es desde luego un evento muy especial). Por eso, en la tradición galilea, tenía que haber una comida especial al principio de la Pascua (14 de Nisán) llamada seuda mafseket. Después de esta comida, habría todo un día de ayuno —y la siguiente comida sería el Seder. En este sentido, esta seuda mafseket era desde luego, la última cena[10].

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Ahora intentemos averiguar lo que estaba sucediendo en aquellos días de la semana. Definitivamente necesitaremos la señal de Jonás aquí: El domingo nos es dado, por lo tanto, para hacerlo más simple, vamos a contar tres noches hacia atrás y llegamos a jueves, entonces todo cae en su lugar. Fue el miércoles 13 de Nisán que los discípulos prepararon la comida especial que nosotros llamamos la última cena, y que de hecho es la seuda mafseket —la última comida antes del ayuno de los primogénitos—. Jesús y sus discípulos tuvieron esta comida el miércoles por la noche, cuando el día cambió a 14 de Nisán. Entonces Jesús fue arrestado por la noche, juzgado y sentenciado el jueves por la mañana y crucificado durante el día —y todo sucedió el 14 de Nisán, jueves, el día de «Pesaj», el día del sacrificio del cordero pascual—. Así pues, el jueves 14 de Nisán, Jesús murió en la cruz; y el domingo 17 de Nisán, Jesús resucitó en la fiesta de las primicias[11].

Me gustaría terminar este artículo con las palabras de L. Piperov: «La crucifixión el jueves 14 de Nisán, seguido del día de resurrección, en la madrugada del domingo 17 de Nisán, sería una maravillosa confirmación de las propias palabras proféticas del Señor Jesús basadas en el profeta Jonás» (Jonás 1:17): 

«Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches» (Mateo 12:40).

Observe que Jesús dijo días y noches, no noches y días. Desde luego, el arresto el miércoles por la noche, seguido por una terrible experiencia, incluyendo juicio, humillación, crucifixión y muerte, y el entierro antes de la puesta del sol del día siguiente, del jueves, (día uno en el corazón de la tierra) y la resurrección muy temprano al amanecer del domingo, corresponde exactamente a estas palabras»[12]. 


[1] David Baron, Types, Psalms and Prophecies, Keren Ahvah Meshihit, 2000  p.361

[2] Ester 4:16-51

[3] Mateo 27:63-64

[4] David Baron, Types, Psalms and Prophecies, p.363

[5] Deuteronomio 29:29

[6] Mishna, Tractate Pesachim, Chapter 5 Mishna 3

[7] Mishna, Tractate Pesachim, Chapter 4 Mishna 5

[8] Mishna, Pesachim, Chapter 4, Mishna 1

[9] Puede leer más sobre esto en: David H. Stern, Jewish New Testament Commentary, ­ Jewish New Testament Publications, 1995, p. 77

[10] Estoy en deuda con Tom Bradford de TorahClass.com por esta idea.

[11] Levítico 23:10

[12] Lyuben Piperov, A Tale of Two Gospels, p.22. Este estudio sobre los códigos de la Biblia también confirman el jueves 14 de Nisán como el verdadero día de la crucifixión.

About the author

Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

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