Descifrando Los Evangelios Con El Tanach: Cosas Nuevas Y Viejas (2)

…es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas«.

                                                                   Mateo 13:52

Continuamos nuestro viaje a través de los Evangelios. Nuestra meta aquí es mostrar cuánto puede extraerse del Nuevo Testamento cuando se comprende a la luz del Tanach.

JESÚS Y EL SABBAT

«…¿y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?«[1]

Hay un famoso conflicto respecto a Jesús guardando —o quebrantando— el Sabbat. Mucho se ha dicho y escrito sobre el tema. Sin embargo, incluso hoy, tal como están leyendo sobre Jesús sanando en Sabbat y sintiendo esta tensión casi palpable entre Él y aquellos que “…y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle”,[2] ¿todavía se preguntan si realmente Jesús quebrantó el Sabbat?

Primero, tenemos que dejar claro qué definición tenemos en mente de quebrantar el Sabbat. En la halakhah judía de hoy en día, está prohibido el tratamiento de problemas médicos menores que no amenazan la vida en Sabbat, pero salvar vidas en Sabbat no solo está permitido, sino que es un deber. Sin embargo, mientras que una violación del Sabbat para salvar una vida es aceptada hoy en día; en el siglo I, este principio probablemente aún no se había definido claramente. Por eso “el principal de la sinagoga, estaba enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo”.[3] En este sentido, el testimonio de los Evangelios es muy importante: por primera vez vemos a Yeshua, el rabino judío, permitiendo sanar en Sabbat.

Por supuesto, Jesús no quebrantó un mandamiento dado por Dios. Sin embargo, quebrantó una tradición contemporánea de guardar el Sabbat a toda costa. Los Evangelios son la única fuente del siglo I que tenemos, donde se permite y se realiza sanidad en Shabbat. Jesús apela —quizá incluso establece— el mismo enfoque que más tarde, ligeramente modificado, se convertirá en normativa en el judaísmo rabínico. Cuanto más conocemos sobre el judaísmo, más interesante es esta dinámica entre las enseñanzas de Jesús y el judaísmo del primer siglo.

BEIT SHAMMAI Y BEIT HILLEL

«Y había disensión entre ellos«.[4]

Como acabamos de ver, cuando Jesús sanaba en Sabbat, casi siempre había tensión entre Él y la gente que le rodeaba. Sin embargo, la gente a su alrededor no siempre estaba unida. En Juan 9, después de que “Jesús hizo lodo” y sanó al ciego en Sabbat, algunos decían: “Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo”. Habían otros que decían, ¿cómo puede un hombre pecador hacer estas señales?” ¿Quiénes eran estos dos grupos?

Primero que todo, necesitamos comprender que en este ejemplo en particular, Jesús quebrantó las normas tradicionales del Sabbat judío de su tiempo en varias ocasiones. Aparte de sanar en Sabbat, lo cual se veía como una violación de las leyes de trabajo del Sabbat (a menos que fuese una situación de vida o muerte) Jesús amasó la arcilla con su saliva para formar (hacer) lodo —y tanto amasar como formar estaban entre las 39 clases de trabajo prohibido en Sabbat—, por lo tanto, Él quebrantó la tradición.

Aquí vemos dos posiciones completamente diferentes respecto a Su sanación. Esta división probablemente refleja la diferencia entre las posiciones de las escuelas de Shammai y Hillel. La escuela de Shammai era mucho más estricta y basaba sus reglas solo en principios teológicos (“él quebró la ley, por lo tanto es pecador); mientras que la escuela de Hillel también consideraba el resultado (“él ha hecho una buena obra).

Hillel y Shammai, dos sabios líderes en el cambio de era, fundaron dos escuelas opuestas al pensamiento judío. Los debates entre estas dos escuelas eran esenciales en la formación del judaísmo. Jesús era un miembro integral de la cultura en la que vivía, —la influenciaba y era influenciado por ella—, por eso muchos comentaristas creen que la influencia de esta división entre Hillel y Shammai, puede encontrarse también en el Nuevo Testamento.

¿JESÚS DECLARÓ TODA LA COMIDA KOSHER?

En Levítico Dios ordena las leyes de kashrut, distinguiendo entre animales puros e impuros. La mayoría de cristianos creen que Jesús defendió estas leyes y por lo tanto declaró todos los alimentos puros. En particular, la famosa frase de Jesús: Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar”, en el capítulo 7 de Marcos, a menudo se ha entendido como una completa abolición de cualquier distinción “entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer”. ¿Fue, de hecho, el significado de las palabras de Jesús? ¿Declaró Jesús la carne de cerdo kosher?

Si leemos todo el capítulo 7 del Evangelio de Marcos, leeremos que todo el debate aquí entre los fariseos y Jesús, no concierne del todo a animales puros e impuros. El debate es sobre el ritual de pureza, tal como lo enseña la tradición de lavarse las manos. Los fariseos y los escribas le preguntaron,¿por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas?

Esto significa dos cosas: Primero, el tema aquí no es guardar la Torá (“la Ley”), sino guardar la tradición (la Torá oral); segundo, Jesús no se dirige al tema de lo que deben comer, sino que habla sobre si uno debe comer sin el ritual de lavarse las manos. No hay el menor indicio de que los alimentos en discusión pueden ser algo más de lo que la Biblia permite comer a los judíos —alimentos kosher—. En otras palabras, Jesús declaró puros todos aquellos alimentos dados y permitidos por Dios, independientemente del ritual de lavarse las manos.

 

Los artículos que leen en estos pasajes son típicos de lo que compartimos con nuestros estudiantes durante las clases DHB (Discovering the Hebrew Bible: Descubriendo la Biblia Hebrea) o JBNT (Jewish Background of the New Testament: Trasfondo Judío del Nuevo Testamento) o de WTP (Weekly Torah Portions: Porción Semanal de la Torá). Si estos artículos abrieron su apetito por descubrir los tesoros ocultos de la Biblia hebrea, o estudiar en profundidad la Parashat Shavua, junto con aspectos del Nuevo Testamento, o aprender más sobre el trasfondo judío del Nuevo Testamento, estaré satisfecha en dar más información (y también un descuento de maestro para nuevos estudiantes) respecto a nuestros formidables cursos (juliab@eteachergroup.com).

 

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[1] Mateo 12:10

[2] Marcos 3:1-6

[3] Lucas 13:14

[4] Juan 9:16

About the author

Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

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