Retratos BÍblicos: Rebeca (5)

La pregunta

En el último post hablamos sobre la frase:  שְׁנֵי גֹיִים בְּבִטְנֵךְ —Dos naciones hay en tu seno—de la profecía que el Señor dio a Rebeca cuando ella todavía estaba embarazada. Mencioné que esta frase ha sido usada repetidamente en la historia para definir la relación del pueblo de Israel con las naciones que le rodean. Israel Yuval, un profesor de la Universidad Hebrea (y a propósito, mi antiguo profesor) escribió un libro titulado: “Dos naciones hay en tu seno”, sobre las percepciones de judíos y cristianos en la antigüedad y en la edad media —y yo les recomiendo muchísimo este interesante libro—.

Hasta ahora sabemos que, incluso entre los patriarcas, la familia de Isaac y Rebeca parecen destacar: Isaac fue el único patriarca monógamo, se nos dice que amó a su mujer e intercedió por ella, más aún, este es el único caso de las tres esposas embarazadas donde las Escrituras nos informan que Rebeca concibió porque el Señor respondió a la oración de Isaac, por eso ellos parecen haber sido una pareja muy tierna y enamorada, especialmente durante la primera parte de su matrimonio.

Sin embargo, todos sabemos la historia de la vida de Jacob en conflicto con su hermano Esaú —y también sabemos cómo toda la historia de Jacob estuvo muy afectada, quizá incluso definida y determinada por este conflicto—. Además de eso, al igual que el patrón de los dos hermanos que transcurre a través de todo el libro de Génesis, Jacob y Esaú —a diferencia de Isaac e Ismael, por ejemplo, o de José y sus hermanos— teniendo los mismos padres (y padres amorosos, como hemos visto). Entonces, ¿cómo sucedió esta terrible separación entre los dos hermanos?

La Torá no proporciona ningún juicio o explicación sobre este conflicto. No justifica, no excusa, no ofrece tampoco ningún comentario; simplemente muestra los hechos: “Y amó Isaac a Esaú… mas Rebeca amaba a Jacob”[1]  y nos queda preguntarnos si este favoritismo parental fue la fuente principal del conflicto o si los hermanos no se habían llevado bien incluso antes de que llegase a ser evidente. Está claro, sin embargo el favoritismo parental jugó un papel muy importante en el conflicto de los dos hermanos —de otra manera las Escrituras no hubieran dicho nada al respecto—. Entonces, intentemos responder la pregunta: ¿Por qué sucedió este favoritismo y cómo empezó? ¿Por qué Isaac amó a Esaú? ¿Por qué Rebeca amó a Jacob?

Los diferentes orígenes

Acabo de mencionar el precioso libro de Israel Yuval. Entre otras cosas, sus respuestas a estas preguntas y su análisis sobre la personalidad de Isaac y de Rebeca no son muy tradicionales, y personalmente, se me han abierto los ojos. Utilizaré un poco de su análisis aquí, en este artículo.

Para que podamos entender los antecedentes de los gemelos, hablemos por un momento sobre los antecedentes de los padres —de Isaac y de Rebeca—. En primer lugar, Isaac es un “sabra”, como diríamos hoy en día: él nació en la Tierra y es el único patriarca que nunca estuvo fuera de la Tierra (nunca fue bahul, como diríamos en hebreo hoy en día). Él deambulaba poco y siguiendo el mandato de Dios ni siquiera deja la tierra en tiempo de hambruna.[2] Él pertenece a esta Tierra y en eso es muy distinto a su padre y a su madre; como sabemos, ambos llegaron a la Tierra obedeciendo el mandato de Dios, lo que significa que ambos eran inmigrantes.

Isaac no solo nació en la Tierra y no solo está completamente conectado a la Tierra, él también trabajaba en la Tierra. Él intenta algo que su padre no intentó y se convierte en el primer agricultor de su familia: él siembra y cosecha y es inmensamente bendecido en ello. “Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo JEHOVÁ”. [3] Isaac siempre ha sido “el hombre de la tierra” —pero después de eso—, realmente viene a ser “el hombre del campo”.

Rebeca, por otra parte, es inmigrante en esta Tierra, procedente de una cultura y raíces completamente diferentes. Por otra parte, el mismo versículo que nos informa sobre el cariño de Isaac por Rebeca, también nos dice que “y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara”.[4]  Desde ese momento, el lugar de Rebeca en la tienda, fue el mismo lugar de su difunta suegra.

Tal como Israel Yuval escribe, esta tensión entre Isaac, el hombre de campo y Rebeca, oculta en la tienda, es una metáfora para el dualismo entre dos personajes y dos símbolos. El campo es el símbolo de quien vive y actúa en la naturaleza, a campo abierto, mientras que la tienda es un símbolo de quietud y aislamiento. Así pues, “la diferencia entre los progenitores marca la escena para la diferencia entre los niños, los gemelos que luchaban uno contra el otro”.[5]

Para poder continuar, necesitamos aquí algo de hebreo. Mientras que la mayoría de traducciones llaman a Esaú “un hombre al aire libre”, el texto hebreo lo llama “un hombre de campo”: “y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo”.[6] Por eso Isaac amaba a Esaú: aunque ellos probablemente no tenían caracteres similares, ambos eran “hombres de campo”, ambos se deleitaban estando en la naturaleza y es muy probable que ellos pasaran mucho tiempo juntos al aire libre. “Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que JEHOVÁ ha bendecido“.[7]

Por otra parte, la madre, que estaba sentada en la tienda, probablemente pasaba mucho tiempo con Jacob el cual “era varón quieto, que habitaba en tiendas”. [8] Así pues, Isaac tenía ese lazo especial con Esaú, mientras que Rebeca estaba mucho más conectada con Jacob. “Y amó Isaac a Esaú… mas Rebeca amaba a Jacob”. [9] Las Escrituras se refieren a Esaú como al “hijo mayor” de Isaac,[10] mientras que a Jacob se le llama simplemente “el hijo” de Rebeca.[11]

La próxima vez comentaremos la famosa historia de la conspiración de Rebeca y el “robo de la bendición” y así concluirá esta serie. Realmente espero que estos artículos les hayan ayudado a entender mejor a esta extraordinaria mujer de fe.

 

Continuará…

[1] Génesis 25:28
[2] Génesis 26:2
[3] Génesis 26:12
[4] Génesis 24:67
[5] Israel Yuval, Two nations in your womb, p. 32
[6] Génesis 25:27
[7] Génesis 27:27
[8] Génesis 25:27
[9] Génesis 25:28
[10] Génesis 27:1
[11] Génesis 27:6

 

About the author

Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

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