El Libro Y La Festividad (2)

LA REVELACIÓN DE LO OCULTO

Como mencioné la vez anterior, Purim no está entre las fiestas que Dios ordenó a Israel que guardase —no la encontrarán en Levítico 23—. Entonces, ¿por qué lo celebramos? ¿Cuál es el mensaje de Purim? ¿Cuál es el mensaje de este profundo y profético libro —Megillat Ester—?

La respuesta a esta pregunta en principio podría sorprenderle: el libro de Ester es el único libro de la Biblia donde no existe una mención explícita de Dios. Entonces, ¿por qué está en la Biblia? ¿Por qué fue incluido en el Canon? Y aquí llegamos a un punto de gran importancia. Este libro fue incluido en el Canon porque, de hecho, todo él hace referencia a Dios. La palabra «Dios» no aparece abiertamente en el libro porque a menudo Dios permanece oculto en nuestras vidas —hasta que lo reconocemos a Él y a Su escritura en las circunstancias y eventos que desvela—. Sí, a veces sucede que la salvación de Dios llega como un milagro, desafiando las leyes naturales (como en el libro de Daniel, por ejemplo). Sin embargo, más a menudo, la salvación divina está «disfrazada» en los eventos ordinarios —«ocultos» en lo que puede percibirse como una serie de «coincidencias»— como hemos descubierto aquí en el libro de Ester. Incluso el nombre de este libro —Megillat Ester (El Pergamino de Ester)— es muy importante y refleja esta sorprendente dinámica entre lo oculto y lo revelado: el nombre de Ester (אסתר) probablemente está relacionado con la palabra nistar: «oculto», «secreto»; mientras que la palabra Megillah está probablemente relacionada con la palabra megaleh: «revelar». Así pues, incluso las palabras «Megillat Ester» literalmente pueden traducirse como «la revelación de lo oculto» —y este es el maravilloso nombre de este asombroso libro—.

¿Sabe quién más tiene un nombre parecido en la Torá? En Génesis 41:45 leemos: «Y llamó Faraón el nombre de José, Zafnat-panea». El significado de este nombre no está claro y hasta el momento no hay una interpretación aceptada por todos. La antigua interpretación tradicional judía, sin embargo, deriva el nombre Zafnat-panea de la raíz hebrea (y no de la egipcia): פִּעְנֵחַ  צפן (paneah y tsaphan). Así pues, ¿cuáles son los significados de estas raíces? Tzaphan significa ocultar, atesorar, almacenar. Encontramos un buen ejemplo en las conocidas palabras del Salmo 119: «En mi corazón he atesorado Tu palabra…» (en hebreo es: בְּ֭לִבִּי צָפַ֣נְתִּי  Belibi tsaphanti…).  Paneach significa descifrar, averiguar, resolver, decodificar, interpretar. Así pues, Zafnat-panea, el nombre egipcio de José, podría ser traducido como: «Aquél que explica las cosas ocultas» —y realmente ese podría ser el nombre que faraón le daría a José; después de todo, él explicó los sueños de faraón—. Sin embargo, esta interpretación también tiene un significado adicional más profundo. El nombre podría ser traducido también como «la revelación de lo oculto» —que describiría muy bien, no solo lo que el faraón entendía de José, sino el plan completo de Dios respecto a José—. Esto es a lo que se refiere la historia de José.

El libro de Ester también trata sobre el plan y misterio de Dios: el misterio de Dios estando oculto/revelado/reconocido. El mal se invierte y así es como Dios se revela a sí mismo en estas historias —así es como es reconocido—. Pero primero, tanto José como Ester necesitaban confiar plenamente en Dios; primero, ellos debían comprender que sus vidas estaban en Sus manos —y solo entonces, a través de sus vidas, de una manera aparentemente «natural», Dios intervino y cambió la historia para siempre—.

PURIM – 1953

El año pasado hablamos sobre los increíbles eventos de 1946 —«La festividad  de Purim de 1946»—cómo uno de los criminales nazis, Julius Streicher, un eje propagandístico nazi y editor del periódico anti-semita Der Sturmer, gritó antes de ser ahorcado (si no conoce la historia, aquí está el link de mi post sobre Purim del año pasado: https://blog.israelbiblicalstudies.com/es/jewish-studies/purim-la-historia-y-la-profecia/ ). Hoy voy a compartir una historia de Purim, no menos sorprendente —Purim de 1953—.

Sucedió en la Rusia comunista. En 1948, José Stalin cambió rápidamente su primera política de ayuda a la «cultura proletaria judía», lanzando una campaña para destruir todo lo que quedase de esta cultura. Miles de judíos fueron arrestados y torturados. Nunca olvidaré los horrores descritos por el amigo de mi padre, el cual estuvo entre esos miles —en aquel tiempo tenía 18 años—. Los judíos arrestados fueron culpados de traición, de nacionalismo judío burgués, de espionaje y de colaborar con América. Muchos de ellos fueron torturados hasta que confesaron. Los que no fueron ejecutados, fueron enviados a prisión, a los campos de concentración de las regiones heladas de Rusia.

El año 1953 marcó el comienzo de la infame trama del doctor, de Stalin: los periódicos soviéticos estaban llenos de artículos horribles «mostrando» y «revelando» a doctores judíos que envenenaban a niños rusos y mataban a bebés. Seis médicos judíos fueron arrestados y torturados hasta hacerles confesar. Después de eso, el plan de Stalin para eliminar a los judíos rusos (alrededor de tres millones) deportándolos a las regiones inhabitables de la Unión Soviética, fue presentado como un acto de gracia para protegerlos «de la ira justa y venganza del pueblo ruso». La deportación de los judíos debía comenzar el 6 de marzo de 1953.

En 1953, Purim cayó el 1º de marzo. En su autobiografía To remain a Jew (Seguir siendo judío) el rabino Yitzchak Zilber, recuerda estar leyendo el libro de Ester a un grupo de prisioneros judíos en el campo de concentración. Escribe sobre la reacción de uno de esos prisioneros: «¿Quién necesita tus historias sobre lo que sucedió 2,500 años atrás? Dime, ¿dónde está tu Dios hoy? ¿No es suficiente que Hitler acabara con seis millones? —aquí están apunto de terminar con otros tres—. ¿No has visto los trenes y cuarteles que acaban de ser construidos (para ese propósito)?» El rabino Zilber respondió: «Cierto, nuestra situación es difícil, pero no seas tan rápido para elogiarnos. Amán también envió órdenes a 127 provincias. Dios todavía puede ayudar… Stalin es un simple mortal… nadie puede saber qué será de él dentro de media hora» (páginas 236-237).

Ese Purim por la noche, justo pocos días antes del juicio programado para los doctores judíos, y literalmente media hora después de las palabras del rabino Zilber, Stalin tuvo un derrame cerebral. Miles de prisioneros judíos fueron liberados. José Stalin murió el 5 de marzo, justo pocos días después de la gran liberación de los judíos soviéticos.

Este es otro de los ejemplos de la historia moderna de Purim. A menudo, tan solo es en retrospectiva que podemos ver claramente a Dios actuando en la historia de nuestro mundo, o en nuestras vidas. El libro de Ester nos dice que no debemos desanimarnos si no «sentimos» la mano de Dios en nuestras vidas ahora mismo. No debemos preguntar: «¿Dónde está Dios ahora?» Un día miraremos atrás y claramente veremos la mano de Dios en el pasado. El día llegará cuando experimentemos «la revelación de lo oculto» de Dios —tal como lo experimentaron Ester o José en sus vidas—.

 

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También podría disfrutar de mis otros libros, puede obtenerlos desde mi página:   https://blog.israelbiblicalstudies.com/julia-blum/   

 

 

 

 

About the author

Julia BlumJulia is a teacher and an author of several books on biblical topics. She teaches two biblical courses at the Israel Institute of Biblical Studies, “Discovering the Hebrew Bible” and “Jewish Background of the New Testament”, and writes Hebrew insights for these courses.

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